Bienvenidos a mi blog. He creado este por que tengo un montón de historias en mi mente que me gustara compartir. Miles de mundos y personajes siempre me acompañan, decidí, que era hora de hacer que fueran conocidos. Quiero, que sean capaces de expresar y soñar junto a mi. Espero, que les guste mi casa y tendrán una voz aquí. Mi cariño y amistad también.

viernes, 26 de mayo de 2017

Ilumina mi corazón . Capítulo 46 (segunda parte)

Hola  ¿cómo  están?   Hoy les  traigo un capítulo lleno de  acción.  Espero que les  guste.
Capítulo  46


Luego de  vestirse  Amelia  y  Sebastián    fueron  convocados  por  Adremelech  ,  Finrond  y  Amnras  en la casa del curador.  Sebastián  se sintió aliviado por no encontrar   a  Kelly  en la  casa.  Se sentó  junto   con  Amelia  en el sofá   seguro de defender  su relación.  Los  dos  eran adultos  y no  debían  ser tratados como unos  adolescentes .
Antes que pudiera    defenderse  Adremelech   hablo  — Antes que nada    y que se pongan  que  queremos meternos en su  vida personal.   No  lo deseamos,  pero   ustedes  son   nuestros alumnos. Están aquí para aprender  y luchar  contra Úvatar . No para    estar involucrados  en un romance  de adolescentes.
Por lo que   veremos  que  tanto han aprendido  si   pueden  vencernos  a los  tres  en nuestro  territorio.
Podrán  elegir   cómo vivir    sus vidas y seguirán  siendo   nuestros  alumnos.  Si pierden     los separaremos   hasta  que  sus  poderes  estén más  maduros  o pueden irse  ahora.  Ustedes eligen.
Luego de decir  eso  Adremlech  los dejó  solos  a  Amelia  y  Sebastián.    Ellos hablaron por un momento.  Dejar     a  sus instructores  era una locura    en especial desde   que Úvatar escapó.  No podían depender  de extraños para  ser protegidos, necesitan  valerse por ellos mismos.
Así que  optaron por  seguir con el reto  y tratar  de demostrar  que  los   dos  harían todo por  seguir   juntos  y sobre  todo demostrar su  valía.
Ambos  salieron   de  la casa  en el    exterior  se encontraban  Firond  ,  Amnras  y  Adremelech.
Fue   el dragón el que  pregunto
—¿Qué eligieron?
—  Tomamos  el reto.
Adremelch  sonrió lo que produjo un escalofrío  a   Sebastián.   Lo que más deseaba  en este mundo era  demostrarle su poder  y  que podía proteger  a  Amelia  .  Además,  Sebastián estaba harto de  ser  derrotado por  Adremelech  esta      vez  tenían que  ganar.


Firond   los miró   un poco aburrido.
— Van  tener  que superar  tres  retos  el primero es mío.  Necesitará  toda  su magia   , sus conocimientos  y  su espíritu para  pasarla.
Sebastián  iba a preguntar  sobre el reto, pero  Firond  desapareció  al igual  que  los  otros instructores.   Empezó a llover   ,  las  gotas  de agua  eran   azules   y tenía  un ligero  aroma    a  lavanda.
Amelia  se asustó  porque  recordó las  clases  que   Firond  y    Luthien  sobre la  lluvia mágica .
— Sebastián, necesitamos   estar   en el  aire  de inmediato.
El  vampiro   se elevó por  aires justo  a  tiempo.   del  piso    surgieron  hiedras  que luchaban por aprisionarlos a  ambos.
Sebastián sabía que si las quemaban las matas se volverán más fuertes y violentas, pero  no podían  volar    en círculos por  siempre.  Muchas  veces  a  escondidas   observó como  Amelia podía convertirse en niebla  si lo hacía   tal vez las hiedras  dejen  de  buscarlos  y puedan  pasar  el reto.      
—¿Amelia  puedes  transformarnos   en  niebla  a los  dos?
Amelia   lo miró  pensativa  antes de responder  — lo intentaré.
Al principio  no pudo ,  y  quiso  rendirse  . Sin  embargo,  el futuro de  Sebastián y ella estaba en sus manos. Amelia    cerró los ojos  se concentró  al principio   estaba  un  poco mareada .    Al  tercer intento lo logró  la  lluvia  cesó   poco a  poco.
Sebastián  y su pareja     volvieron  al  jardín     esperando no ser  apresados   por  las  hiedras  que  regresaban     a la tierra, aminorando su tamaño.

Amelia   no pudo oír   a  Sebastián.  Se encontró  con un  camino   de  piedras  y se sintió perdida  el suelo  era     arisco  y   era  muy difícil  ascender  .  Lo peor  era  que  no conocía  el lugar   avanzó en la roca que se movía hasta  encontrar   tierra  firme  luego   caminó en busca del tío que  unía los reinos  con la esperanza de  guiarse.
En el río    la estaban  esperando  Is   ,  Lorindir   y   Erú.  
—Deseo pasar.
 Is  haciendo  volar  pequeñas  flamas  hacia  el pelo de  Amelia  dijo — Tendrás que  vencernos  a los tres.  Sebastián ya perdió    así  que ríndete  Amelia.
—  No me rendiré  que comience la pelea.
Las llamas que  Is le  mandó como  juego    aprisionaron a  Amelia  que  empezó a  dar  saltitos para  huir     .  Lorindir   le  atacó  con  un  rayo  de hielo para  inmovilizar completamente   Amelia  pudo escapar  refugiándose  en unos  arbustos      enormes . Mientras  intentó  soltarse  de las  ataduras, oyó una  voz  hermosa   de un hombre que  cantaba  una  tierna  melodía. De repente  ella tuvo sueño.  Si  seguía  de    esa  forma iba    a  ser  vencida.  Pensó en  Sebastián  y todo  el tiempo que perdió por sus  miedos. Ella era más que  una  hechicera  tenía   parte  de demonio sombra  y de fénix  en  su interior  era    el momento justo para  utilizar   los dones  que  Úvatar  le  dio  con  el afán  de destruirla  , pero  que  ahora le hacían más  fuerte.
Cerró los ojos  y  se concentró  se convirtió en una  sombra  por lo que   las  ligaduras  desaparecieron    .  Luego empezó  girar   como un tropo  haciendo   una  especie de tornado que  derribó  a  Loridir  a  Is y  callo al elfo por lo que  dejó  de estar  soñolienta.
Se  materializó de  nuevo  y   se aproximó a  Is  que estaba  en el suelo  pero   le sonrió.
—Venciste,  por  poco .  Ve  todavía tienes  tiempo  de llegar.
Amelia  así lo hizo.  Esperaba  que  Sebastián  también pudiera  llegar   a la  oficina de  Adremelech.

El  vampiro   observó alejarse  a  Amelia  , podía  buscarla  y perder  tiempo  valioso .  Debía confiar  en ella.  Era   una  de las cosas que hablaron    la noche en la que  se reconciliaron.  Amelia   quería un compañero  no  un  héroe   que la proteja  siempre   fue  así.  Él admiraba   su fortaleza  y  su  espíritu, quería  compartir  el resto de  su vida  con ella.
Avanzó  sin contratiempos    hasta la oficina  de  Adremlech   que  se encontraba  en  el  castillo     de  fuego     su oficina  estaba    en una de las  torres. Sebastián había estado  varias  veces por  retar   a  Adrmelech  a dejar   ser  alumno   y  estar junto  a  Amelia.
Frente a   la puerta negra  de madera  maciza   lo esperaba     Anazareth  ,  Luthien  y  Amnras.  
—Amelia perdió.  Es mejor que  te rindas.
—  No, lo haré confío en el poder  de  Amelia  ella no  pudo ser  fácilmente  vendida  y  yo   tampoco lo  seré —  luego de decir eso  Sebastián.
 Saco una espada    y  con su poder    la hizo de  fuego  de improviso  hirió a la elfa  en  un  brazo  Luthien  gimió  al  ser sorprendida por   el  ataque.
Amras     se  convirtió  en un  dragón  y le  lanzó  un  rayo    de  color    morado.  
Sebastián que otra  veces en entrenamientos  sintió ese  rayó lo eludió ya que   no deseaba  quedarse paralizado.   Anazareth  desapareció  Sebastián  empezó  a  volar    eludió   los  rayos que le  lanzaba  el  dragón  blanco.
De  improviso pasó cerca  de un muro y sintió como   Anazareth    salía  del  y lo sujetaba de forma fuerte.  Él  dejó  que lo aprese  y lo  lleve  a suelo  cuando  ella lo puso en el piso y  Amnras transformado en humano se acercó a Sebastián que     estalló   en  una   pared  de fuego y noqueó  a sus adversarios.
Adremelech   salió de su oficina
—  Parece que te enseñado bien.
Sebastián sonrió  —  pensé  que no querías  enseñarme.
— Desde que  transformarte en vampiro has sido mi alumno.  No suelo enseñar  de la misma  forma a todo el mundo,  pero perdiste  Amelia no   llegó.
Sebastián miró  su  reloj.  —  Aún  faltan  5 minutos.  Confío en ella  la espero  en  tu oficina.


Adremelech puso los ojos  en blanco, mas lo dejo pasar.  Luego de tres minutos  llegó  Amelia.
El  vampiro mientras  esperaba a  Amelia  recordó  cuando llegó por primera  vez  a  la  guarida de  Adremeleh .  Él  estaba  molesto  apenas prestó   atención  al mobiliario    de  caoba     o  los  finos  asientos que tenía la oficina.  Sabía que  Adremlech  tenía  sus habitaciones  privadas     a  través  de  un pasaje  secreto,  pero  nunca  ingresó  a  él.  
Aún   podía oír  las  palabras  de  Adrmelech  cuando lo confrontó  sobre  su  deseo    por  Amelia  y porque  no lo  dejaba  entrenar  junto a  ella.
— Tienes  razón  ,  deseo  a  Amelia.  Sin  embargo,  no  soy plato de segunda  mesa.    Ella    te ama  tanto  que   deseo   sacrificar    estar  junto   a ti para no hacerte  daño.  No lucho por imposibles,   pero sé que  tú lo haces  y  seguirás con  ella porque la amas.
Ahora mientras   Amelia lo abrazaba  Sebastián  por  primera  vez  en meses    tuvo paz  y supo que estaba en el camino correcto. Iban a marcharse   de la oficina  de  Adremelech  cuando llegó  Vanora. Por la expresión de su  rostro  Sebastián  supo  que  los  rumores  que   Luke   le contó  eran ciertos.
Vanora  fue  humillada públicamente  por  Khalid  en una  reunión  de  consejo    ampliado de hechiceros   , elfos y otras criaturas sobrenaturales.  Se  despidieron    y  cuando  iba  a  salir   sin querer     tropezó con ella.  Fue  cuando tuvo una  visión   .   Sebastián no podía creerlo, pero  Vanora  iba  a   tener una reunión   con  Úvatar.  
Él miró a   la jefa  de recolectores  esperando que no fuera una  traidora.
Espero que les haya gustado  el capítulo  y  les deseo un genial fin de semana 












miércoles, 24 de mayo de 2017

Pan un placer milenario

Hola  ¿cómo les?  Hoy  voy   hablar  sobre  un plato  muy conocido  y  degustado  por  todo el mundo.  El pan




El pan  es un alimento básico y relativamente barato que forma parte de la dieta tradicional de  casi todo  el mundo  y todas las  culturas  


Se  suele preparar mediante el horneado de una masa, elaborada fundamentalmente con harina de cereales, sal y agua. La mezcla, en la mayoría de las ocasiones, suele contener levaduras para que fermente la masa y sea más esponjosa y tierna.
El cereal más utilizado para la elaboración del pan es la harina de trigo. También se utiliza el centeno, la cebada, el maíz y el arroz. Existen muchos tipos de pan que pueden contener otros ingredientes,según su  confección. 


El pan ha sido tan importante en la alimentación humana que se considera como sinónimo de alimento en muchas culturas. Aunque  ha sido  criticado  porque puede  producir  obesidad en especial  panes  elaborados  con harina de  trigo.
En las próximas  entradas  les enseñare hacer panes    de distintas partes de mi país.
Espero que  les haya  gustado esta entrada  y les deseo un genial día.







lunes, 22 de mayo de 2017

Muchas gracias

Hola  ¿cómo  están?  Hago  esta  entrada   cortita  para agradecer   que estén un  año más  en mi vida.  Y  para  agradecer  por  su  felicitaciones  y   saludos d e cumpleaños  aquí en  en  facebook   y  whatsapp,












viernes, 19 de mayo de 2017

Ilumina mi corazón Capítulo 46 ( Primera parte)

Hola  ¿cómo les  va?  Hoy les traigo un nuevo capítulo.  Veremos que  va  a ocurrir  con la relación  de  Amelia  y  Sebastián.  Espero que les  guste.

Capítulo  46
15  días  después.

Amelia apenas  atendió   las instrucciones  de  Is.  Desde que llegó al inframundo  solo entrenaba hasta   que  sus músculos no  dieran  ni un minuto más. Empezó  a  controlar  su poder  y   con el  tiempo  ya no  se sentía  tan monstruo en especial porque  conoció a  otros  demonios.
Sin  embargo,   eso no quería  decir  que  no extrañara  a  Sebastián.  Todo el tiempo  lo recordaba  y   se  sentía una  cobarde por haberlo dejado.  Heli  apenas   le  ayudó  cuando le contó cómo  terminó  con  Sebastián.  Ella estaba de acuerdo con su exprometido. Recordando a Amelia  que  ella  nunca  creyó  en el amor  de pareja  por  culpa del  abandono de su padre.
Amelia sintió   un ardor  en todo  su cuerpo y  luego  Is    le apretó  con las manos   su  cuello.
— Concéntrate  en la pelea. No dejes que  tus  emociones,  ni recuerdos   te impidan luchar utilízalos  para   poder  vencer —. Luego de eso  la demonia  volvió a estrangular a  Amelia .
—Lucha , Úvatar   no  va a ser  tan magnánimo  y  te  va a dejar    vivir. ¿Por qué tengo  que hacerlo yo?
Amelia  tuvo  dificultad  en respirar.  De sus  maestros  Is  era  la peor  y la  que exigía    más de ella.  Con algo de  temor , cerró los ojos   .  Su  última  visión fue el rostro  de  Sebastián.  Deseaba  verlo una  vez más.  Se  dio cuenta  de lo próxima  que estaba  su muerte  y que no deseaba  seguir  viviendo  sin  él.
Oyó la  voz  de  Sebastián  —  Lucha por  ti,  por  mí.  Por un futuro  juntos.
Dejó que la oscuridad  le  rodee  y  luego hizo que las  manos    que apretaba  su  cuello   fueran   atravesadas  por   un montón  de  agujas.  Is  le  soltó por  un  breve minuto lo que le  dio tiempo a  Amelia  de   escapar  .  Se  disipó  como si fuera  niebla   un movimiento que  recién  aprendió  de  Adremlech.
Is  no pudo encontrarla  y  solo apareció  cuando le llamó.

— Amelia lo hiciste  bien.  Progresas  cuando te  centras en la  batalla.
Amelia  sonrió  
Is  gruñó  —   si  quisiera matarte lo habría  hecho.  Así que sigue trabajando y  no  te distraigas .
Amelia asintió  ,  sin decir una palabra le ardía la garganta   y estaba  algo mareada.  Pasaron unos minutos  a  solas   Is se  transformó  en una  pequeña  flama   de luz  intermitente.     Iba  a marcharse  a sus cuevas     en el centro  del inframundo , cuando  Amelia  un  poco  recelosa  y  con miedo  de  arrepentirse  por fin habló — ¿Quería pedirte  un favor?
Is  se transformó en su  forma  humana pareciendo  una  muchacha  frágil.   Lo  que hubiera  engaño a quien no la conociera .
—  ¿Qué deseas?
—  El  primer  día  que estuve  aquí  tú me contaste la historia del  río Tamuril  de la esperanza  y cómo   comunica  sus  aguas  por  los  5  mundos        
—  ¿Qué deseas  no  te  vengas  por las ramas  o  volverás    a pelear conmigo y no seré  tan   misericordiosa?
Amelia acarició  su cuello que aún le dolía  del entrenamiento anterior.
—  ¿Quiero que  me indiques  el camino   hacia  Seragon?
— ¿Por qué?
—  Deseo  ver  a  Sebastián.
Is  no dijo  ninguna  palabra  hizo una  mueca  y  de sus manos    salieron pequeñas  flamas.  
— ¿ Por  qué ?  
—  Es personal.
Is   se transformó  en una  pequeña  flama. —  Si no me dices  la razón  ,   no te llevaré a  ningún lugar.
Amelia   resopló  y  cansada  se sentó  en  el piso  de arena   de  la solitaria  cueva  en la que estaban.
—  Cuando llegué  a  aquí  tú me mostraste  el río Tamauril.  Me  dijiste que  se llama  así  por una leyenda.
En  la  que  un demonio y un ángel se enamoraron ...
— Ve  al grano . ¿ Qué  tiene  que  ver   eso con tu deseo  de  ir  a ver  a  Sebastián?
Amelia miró  a  Is   —  Me dijiste   que el amor  verdadero fluye  siempre   y  que    por  más que    uno lo niegue  y se acobarde  .  Es  como ese  río    un caudal  eterno. He   intentado olvidarlo.  Convénceme  que es  mejor para  los  dos    estar  separados.  Pero no puedo  no deseo luchar   sin él y no deseo vivir  sin él.
Is   se transformó  en una  muchacha de  nuevo  —  Sígueme, ya  era  hora   que  te des  cuenta y  aceptes  quién eres  y  aceptes    a quien  amas  Solo así podrás  vencer   y luchar contra  Úvatar.  
Is  la guio  sin  decir  una palabra más.  Cuando llegaron  a Serangon   la dejo  en  el río y le indicó cómo  volver al inframundo. Amelia    llegó  con un poco de dificultad  a la  casa  de  Firond    era  casi medianoche  cuando    por  fin  pudo  golpear la puerta  del curador.


Kelly    abrió vistiendo un  baby  doll negro muy  provocativo.  Parecía una diosa.  a Amelia le  volvió  a dar  celos.  Sin embargo,  se controló — ¿Quiero  hablar con  Sebastián?
 —  ¿  sobre  qué?
—  Es  un  asunto  personal —dijo  Amelia    con  voz  seca  y  expresión    seria.
Kelly  bostezó  —  Pensé que era algo importante.  Sebastián  no está.  Creo que tiene una  nueva novia.  Pasa  y trataré  de comunicarme lo antes posible .
Amelia  se  mordió la lengua  para no decir  algo inapropiado.  Se alejó sin decir  una palabra. Mientras  oía las  quejas de  la   loba.
Fue  caminando por  el río para  ir  al inframundo.  Sin  desearlo  recordó la leyenda   que  Is le contó
Había   una  demonia   que era   muy  ruda  y vivía  en el inframundo    siempre  caminaba  hacia la tierra  para  ver las  estrellas     el mundo era  joven y estaba  protegido  por   los ángeles que eran  iguales  a  dios.  Ellos despreciaban a los  demonios  por  considerarlos un error  de  dios. Por lo que vivían  en cuevas y dentro  de la  tierra.
La  familia  de la  demonia siempre le prohibía  ir  pero  ella no les  hacía  caso   y  salía a la  superficie   para  ver las  estrellas. Una noche   cuando    iba    a  ir   su  casa la encontró un ángel.
En lugar  de atacarla le preguntó  —¿ qué  hacía?
Ella  asustada    se alejó  del hermoso   hombre de  cabellos  dorados  y ojos  azules.
A la noche  siguiente  volvió y lo encontró mirando las  estrellas  él  no dijo nada cuando ella se sentó  a su lado  .  Así pasaron  varias  noches  hasta  que  se hicieron  amigos.   
De  la amistad nació un  amor,  prohibido  ni la  familia del ángel  o  de  la demonia  aceptaban esa relación .  Los ángeles  con miedo   de   que los demonios  salgan    hacia  el mundo     de arriba   fueron a atacarlos  en inframundo  mataron      a  la  demonia  y  a su  familia.  El  ángel  corrió a  salvar  a su amor  pero la encontró  muerta  y decidió matarse mientras  lloraba    por  ella.
De  las  lágrimas      creció un río .  Dios  revivió  a la demonia  y a su  familia  convirtiéndose  en  las primeras aves  fénix  ellos  crearon un mundo salvaje donde  todos eran admitidos.  A los  ángeles se les condenó    a  vivir    y morir  como humanos siempre tentados  por los demonios.
Se dice que ese  río    atraviesa  todos los mundos  y  su fuerza  deriva    hasta los miedos  más  grandes por eso es  conocido   como  Tamuril  el río  del amor  .
Amelia  se  sentó en la orilla  que daba  hacia  el  inframundo.  Triste  por no haber  encontrando a  Sebastián  No  se percató que  él estaba   avanzando  hacia  ella.

Sebastián cojeaba    y estaba  de mal humor  por no haber  visto   a  Amelia  aunque sea  de lejos .  Se  preguntó  ¿  En  dónde  estaría? Tenía  que  dormir  algo  y   tomar  algo de  sangre  .  Por más que el tiempo   pasaba  aun   odiaba tomar  sangre.  Aunque    ahora  la  tomaba    sin protestar,  también cuidaba su dieta  e ingería  las   asquerosas pócimas  de  Firond.  
Casi  cayó  al río  al descubrir  a  Amelia   sentada en la  orilla  que  separaba  a los  dos  mundos.
— Amelia.
Amelia levantó la cabeza ,  tenía lágrimas   diseminadas  en sus mejillas  y  su expresión   era  entre incrédula  y  triste. Antes que  Sebastián  pudiera  decir  alguna palabra.  Ella  corrió a  abrazarlo.
Él sin decir  nada  le estrechó entre sus  brazos   creyendo que  soñaba  como tantas  veces. Estuvieron  un buen rato  de esa  forma sin decir  una sola palabra consolados  por  volver a  estar  juntos.
Amelia  fue la primera  que hablo.
— ¿ Qué  te pasó?  Temí  tanto no  volver  a  verte.  Que me  hubieras olvidado.
Sebastián  se  alejó  de  Amelia  y le  tomó  de la  barbilla.
—  Nunca pudiera  olvidarte.  Estás  incrustada  en mi  alma.   Todas las noches  vengo a  verte.  Adremelech me reta a una pelea si lo venzo seré su alumno, pero si resisto aunque  sea  30 minutos    me   deja  verte  desde lejos.
Amelia   lo miró incrédula  y quiso   acariciar  las  heridas  de  Sebastián.
—¿ Por qué ?  No  fuiste a hablarme.
—  Decidí  esperar     a que   vinieras a buscarme . Te  prometí  que   sería  tu elección  
—  Me arrepentí  enseguida  de que peleamos.   A  veces siento  que  soy   tan diferente  a la mujer  que conociste. Tengo miedo  de que estés enamorado de  un fantasma.
Sebastián se  sentó  en la orilla  e  hizo  que  Amelia     hiciera  lo mismo.  
— Entonces deja  conocer a   esta nueva  Amelia  para que me enamore  de  ti de nuevo.  
Amelia no dijo nada solo  tomó  su mano. Mientras miraba   al  río  tan   azul   transformarse en rojo  y  seguir  su rumbo    a la  tierra  de los demonios.
A  la  noche  siguiente  volvieron a  verse.  
Amelia  se sentía algo nerviosa     cuando  caminaba  hacia     las  orillas  del río en el límite   con  el inframundo y  Seragón.   Ella aun recordaba    la noche anterior  Se pasaron  mirando  la luna  y hablando.  Todavía podía  sentir  las manos  de  Sebastián acariciando las suyas  y  el corazón desbocado  por  deseo  de  besarlo.

Acordaron    ir lento como cuando se  conocieron   desean  volver  a conocerse  y  sobre todo  darse  una oportunidad   para      a pesar   de todos  los  cambios   seguir  juntos.  Tocó sus  labios  con las  manos  acordándose    del  beso  de su pareja.

Sebastián  llegó  unos minutos  más  tarde.  Se  acercó  a ella  y  la  miró con ternura  luego la  beso.  Al principio   fue  solo un toque  de labios,  pero  a  ambos  el deseo  explotó  en cuestión  de  minutos.
Los  dos  se separaron  sonriendo  .  Fue  Sebastián   el que  habló primero  
—  Pensé que  deseabas  ir  despacio.
— También lo pensé.
Sebastián   le abrazó  y preguntó  sobre  su di   mientras   se sentaban  en la  orilla  del  río.
Amelia     le  contó  sobre  su  día  protegida   por  Sebastián  mientras  miraba    las estrellas.  El   vampiro luego  de  unos  minutos    sacó  de  su bolsillo  un  chocolate Ferrero. Se acordó  de  cuando  eran novios .  Se miraron unos segundos  y  Amelia se dio cuenta de que   ya no deseaba  ir  lento.  Debía aprovechar  los  momentos   felices.
—Espero que  te haya  gustado.
Amelia  lo beso    como respuesta   y estrecho  su cuerpo  junto al   de Sebastián. Luego de  unos minutos   ella  se  colocó  encima  de  él.
Estuvieron  acariciándose      por  algún tiempo    .  Sebastián se alejó  de  ella.  Temía que algún  demonio pervertido los  encontrará  haciendo  el  amor  en medio del río.  Al mismo tiempo, se sentía  muy  nervioso   y    con  un deseo   que  apenas  podía  controlar.
Había momentos  que se sentía como un sueño,  volvió   con la  mujer  que amaba   a su  hogar    y  a su destino.  Tocó con  una mano el rostro  de  Amelia mientras se sumergía  en sus   hermosos  ojos    de  color   negro.
—Será   mejor  irnos   de  aquí. ¿ Quieres  conocer  mi hogar?
Amelia asintió  su  corazón  latía  fuerte  y se sentía  como  si fuese  de nuevo su primera  vez.
Fue  cuando  Sebastián  le  dio la mano   y le sonrió   el miedo pasó  a ser  deseo  y  ansia  por  estar  juntos    unidos  en cuerpo  y alma. Caminaron   algunos  segundos  por el  río  . Sebastián  besó  a  Amelia  y luego le soltó  las  manos .
— ¿Quieres  volar?
Amelia lo miró incrédula  volar  —. ¿Volar?
—La sangre de  Meche  combinada    con las patillas    y  los  ejercicios    han  desarrollado   poderes  que no conocías.
—  Pero ¿ puedes quedar  ciego?
—  No    solo  cuando utilizo   la  clarividencia  de  Meche  sin ton ni son.
Amelia   asintió  y  luego sonrió mientras pensaba que no era la única que había  cambiado. Observó   que las manos   de  se  ponían  rojas  luego  Sebastián  toco  su cuello  luego  de unos minutos  le  salieron  dos     alas  negras.
— Ven  conmigo.
En  cuestión  de minutos  ellos  atravesaron  Seragon .  Amelia pensó  que  iba    a  ir  a la  casa de  Firond  ,  luego se acordó que  su  novio le contó  que  se mudó  a   una  cueva  cercana  que  le recomendó Lorindir  para estar  más cómodo.   
Cuando llegaron  Amelia apenas  vio  el   escueto mobiliario  que  tenía  Sebastián  lo único que deseaba   era  estar   en sus  brazos.  El  vampiro  empezó  a  besar  a  Amelia   en el cuello   mientras    sus  manos  rozaban      la  camiseta negra  que   su novia  tenía puesta .  Iba a preguntarle  a  Amelia  si estaba  segura   de lo que iban a  hacer .  De  repente  la  ropa  de  ambos  desapareció   y los ojos  de  Amelia  se  volvieron  dorados  por  un momento.
—No eres  el único  que   ha aprendido  trucos  nuevos.  


Sebastián  rio  y luego    tomó  a  Amelia en sus  brazos   y la llevó a la  cama  con  suavidad  .  Deseaba  tomarse  su tiempo.  Besó  a  Amelia por  el cuello   desde el hueco de la garganta hasta el borde inferior de la mandíbula y fue bajando por la espalda mientras  sus  manos  acariciaban  sus  senos —. Me gusta cómo sabe tu piel. — Ella  gimió  arrastró sus dedos por  el  torso  de  Sebastián su torso hasta la cintura —. Me  gusta sentir tu cuerpo debajo de mis manos.
En el momento en que ella palmeó su miembro  este  estaba  erguido por completo.
—¿Por qué estás haciendo esto ahora?
— La  vida  es demasiado  corta y  amo  los  chocolates   .  Me  conoces  bien  y me  seduces   con  cada  pequeña  cosa  —. Ella frotó los labios sobre los rastrojos de barba en su línea de la mandíbula.
—Ah,  sí. —Sus labios eran tan suaves en su cara, pero su mano acariciaba su pene firmemente.
— Te  deseo,   tengo que  confesarte  que    yo  también  te  he observado  a escondidas  luchando  con  Idris.   Con  esa sexi camisa negra, luciendo peligroso. Quiero darte un gran mordisco, Sebastián ¿Me vas a dejar?
Sebastián  respiro  fuerte  sintiéndose  totalmente perdido.
Amelia  se arrodilló  y puso su  boca  en su  miembro. Esa boca cálida y húmeda envolvió su miembro y su cerebro dejó de funcionar por completo.
Ella hizo esos movimientos ondulantes con la lengua que... maldición. Hizo esa cosa succionadora con sus mejillas... Cristo. Luego intentó llevarlo profundo en su garganta y él gritó.
—Joder.
—Sí. —Ella llevó su eje a su boca de nuevo y lo liberó—.  Déjate llevar —No. Quiero estar  dentro de  ti. Ven a mi  cama
—No. Tómame  aquí . —Se puso de pie.
Tan pronto como sus piernas estuvieron libres, la boca de Amelia estaba en la suya. Se giró hasta que su espalda estuviera contra la pared. Ella envolvió su brazo alrededor de su cuello y las piernas alrededor de su cadera.
Se maravilló de la fuerza de sus músculos durante unos tres segundos. Entonces su mano agarró la base de su miembro y  tiró de él hacia adelante con ella. Sí. Amelia no estaba jugando.
Sebastián supo que  habían  regresado  cuando la cabeza de su pene rozó la humedad de su coño. Ella quería esto. Estaba lista para volver.
¿Quién era él para negárselo?
Dobló las rodillas y la llenó con un empuje.
Su cabeza cayó hacia atrás.
—Haz eso otra vez.
Así lo hizo otra vez. Y otra vez. Y otra vez.
Luego la  cargó  hacia  su  cama.  La amo lentamente y  dulcemente  repetidas  veces.
A  la mañana  siguiente   Adremelech  y  Amnras  interrumpieron  en su cueva.   Ambos    profesores  parecían  molestos.  
Sebastián  frunció  el  ceño.   Detestaba  a  Adremelech y el poder que tenía  sobre su vida.  Desde que lo conoció supo  que el  demonio estaba  interesado en  Amelia  y haría  todo  lo posible por  entorpecer  su relación.   Pero estaba    vez  no se lo permitiría por nada  del mundo.

Espero que les haya gustado este  capítulo y  me disculpo por   lo largo









miércoles, 17 de mayo de 2017

Últimos capítulos de Ilumina mi corazón

Hola  ¿cómo les va?  Estoy  algo   cansada  y un poco enfermita. Nada  grave   por  lo que esta semana  no   voy a poner receta  ni hablar  de  una  comida en  particular.  Les cuento que ya quedan   pocos   capítulo para  terminar mi  novela  y  que muy  pronto   tendrán   la  continuación  en  una nueva  historia.
 





lunes, 15 de mayo de 2017

Nuevo look .

Hola  ¿cómo les  va?  Ya andamos    casi a mediados  de año  ,  así que  decidí  cambiar  mi look.  Espero  que les  guste.



Les  mando un beso y les deseo una  genial semana





viernes, 12 de mayo de 2017

Ilumina mi corazón. Capítulo 45 ( segunda parte)

Hola,  ¿como les  va?  Hoy  les  traigo un nuevo  fragmento de mi novela espero que les  guste.
Capítulo  45

    Amelia abrió los ojos   estaba muy cansada  y todo su cuerpo le dolía  además  tenía  la garganta seca . No se sorprendió  al ver que se encontraba  en   una habitación   de color  blanco   con  cama espaciosa  y rodeada  de  flores.  Ese  cuarto lo ocupó desde que llegó a  Seragón.  Oyó  alguien  gemir  y miró  hacia  su izquierda  Sebastián  estaba acostado en  una  gran  cama   a su lado  .  Le colocaban  sangre vía intravenosa .   Amelia  gimió su prometido se  encontraba  un poco pálido  y demacrado.  Cansada  recordó que  Úvatar  quiso  acabar    con los dos  una   vez  más.
Cerró  los ojos,  abatida  por lo menos  estaba viva y  Sebastián aunque  herido todavía seguía a su lado.
Oyó  abrir  una puerta  .  Un poco  curiosa y algo  débil  dirigió su mirada  hacia  Kelly  la ayudante  del  Firond. La  bella muchacha  rubia   le   sonrió con dulzura.
—  Me alegra que ya estés  despierta.  Debo  avisar a Firond  sobre eso.  Deseas  agua  o  algo de comer.
—  Un poco de agua, estaría  bien.  ¿Cómo se encuentra  Sebastián  y los otros?
Kelly miró  a  Sebastián  como si estuviera desnudándolo,  Lo que hizo que  Amelia  tuviera  deseos     de quemarla .  Ella se sorprendió al ver  y sentir   que de sus manos  salían chispas. Cerró los ojos  tratando de  quitarse los malos  deseos.  Oyó un grito   abrió los  ojos  y miró  a  Kelly con lágrimas  manchando su rostro. Amelia   ocultó sus manos  en las  sábanas  blancas  y preguntó con  un poco   de remordimiento — ¿Te paso algo ?
—  Sentí como si me  quemara.  Tu novio ,  el  guapísimo  vampiro está  bien,  aunque   perdió algo de  sangre.  No quiso  abandonarte  ni un solo instante .  Así que  Firond  lo dejo a  tu lado.  
Kelly estuvo tentada   a   tocar ligeramente  a  Sebastián, pero  al ver   que los  ojos de  Amelia  se volvían rojos .  Se alejó  de  él.
—  Será mejor que le  avise al Firond —  dijo mientras  daba un poco de  agua a  Amelia.  Luego  salió como si la persiguiera   Úvatar.
Amelia  se sentía culpable  y  poco  nerviosa  por   esa  razón.  Minutos más  tarde  Firond  llegó a   examinar a ella  y  Sebastián que  se despertó  en el momento que el curador  entró en el cuarto.
Amelia   se  encontraba en perfecto estado  de  salud.  La magia  de  Úvatar   ya no le haría  daño y ella  había adquirido alguno  de  sus poderes.  Lo mejor era  que    no existían sombras    que  la aniquilaran y le hicieran daño.   Sin embargo, Amelia  aún  tenía miedo de su poder.
A lo lejos   escondido se  encontraba  Billy  junto  Azidahaka  y  otros  hombres del ministerio espiaban a  Amelia con la intención de raptarla y tomar su poder.
Tres  días  después.
Amelia  caminó decidida a cocinar  y valerse por  sí misma.  Estaba  harta  de estar  sentada leyendo libros  de magia. Quería sentirse útil  y  retomar   su  vida   o lo que  quedaba  de ella.
Extrañaba  a su   hermana y  a  Zahra  aunque  les mandaba mensajes  todos los días  y hablaba  con ellas  a menudo. Debía   pensar qué hacer con su vida y su nuevo poder.  Ahora ella no era  humana  del  todo  tenía   una parte   de sombra  y  de  ave  fénix.  Por lo que el  resto de su vida  iba a tener que comer   fresas  ,  cerezas  y  manzanas  de fuego de bosque  negro.  No  podía quejarse  Sebastián   tomaba  sangre  para  sobrevivir.
Sin embargo, tenía dudas    a veces  sentía unos deseos  terribles  de torturar   en especial a Kelly  la ayudante de  Firond. No se lo había  dicho a  nadie  ni siquiera  a  Sebastián, se sentía  impura como si el alma y   la sombra   de Úvatar  estuviera  con ella  y  envenenando su  alma.
Decidida  a no pensar  más  en  el horrible  demonio que  cambió su  vida.  Fue  a la cocina   se contentó  al ver  a  Heli  junto   a  Firond.
Su  curador    llevaba  unas varias cestas  de comida  que los  elfos   y   Zahra  les  habían mandado.
— ¿Desean que les  ayude?
Heli    la miró    preocupada.
— Deberías descansar.
Firond      sin ni  siquiera    observar  a su paciente    por estar  ocupado  buscando papas  fritas   y   otras  golosinas. Saldo  el asunto.
—   Está mejor,   ven ayúdanos.  Kelly  otra vez   está   coqueteando   con algún  dragón.
Amelia  se  mordió los labios  esperaba que esa  rubia  tonta  no estuviera lanzándose  a  Sebastián. Trato   de  serenarse   con miedo  de que prendiera algo en llamas  como le sucedía   cuando estaba   molesta   .  Tenía  que controlar  su nuevo poder.  Fue  a la primera  cesta  y   sacó  de ella  varias  coles, papas,     brócoli  y otras  verduras.
Billy   pensó que era el mejor momento   en la casa   solo se encontraban  Amelia  su amiga híbrida y el curador   estúpido.  Indicó a  Azidahaka  hacer  un  campo de  fuerza  para que  los  dragones   ni otras personas    los molestaran. Azidahaka  también se encargó de  quitar  las protecciones  de la  casa  .
Con suficiencia  entró   a la cocina. Amelia  que estaba   sacando  de una de las  cestas  zanahorias  fue la primera  en sentir  a   William  Gurt .  Sin ni siquiera  meditarlo     le arrojó  las  zanahorias    que  se   transformaron    en  dardos   de  fuego  e inmovilizaron  a  los    dos hombres que  iban  con  Billy.
— Crees, que   con  eso me  detendrá  señorita  Bolaños. Esta muy equivocada.
Amelia no  dijo nada  al  ver  como las  manos  de  Billy  y su  rostro   se  transformaba en  algo asqueroso.   Heli  se acercó  a su amiga con la intención de ayudarla     y congeló   a  Billy .  Mientras  Firond    creo  una  bola   de  cristal, hizo  sonar  la   alarma  y destruyó  el campo de  fuerza.
Billy   pensó que   iba    a   ser  encarcelado  pero  de la nada  una   niebla    rojiza  cubrió la  casa  del  curador  y    se lo  llevó  a  salvo.
Amelia   se  quedó sorprendida y algo furiosa  al verlos  partir . Una parte de ella quería torturar  a  Billy por todo lo que le  hizo sufrir. Recién empezaba a tranquilizarse  cuando   observó  entrar a  Sebastián  Junto  a  Kelly  ambos  se encontraban  preocupados.
Amelia algo  celosa     prendió    en llamas  a   Kelly.  Fue necesario   que  Firond    gritara  para  que lo dejará  de hacer.  Lo peor es que no estaba  arrepentida y eso  era  lo que más miedo le  dio.

Sebastián  se  acercó hacia  ella.  Amelia  se alejó y  caminó  hacia  el lugar  donde  minutos  antes  estuvo  Billy.  Un dolor   agudo en su corazón  hizo  que  ella  casi  cayera  al piso.  Sintió la presencia  de  Úvatar,  por  un  momento  tuvo miedo.
Sebastián  volvió  acercarse  y ella  se apoyó  en  él. Ni siquiera  se dio cuenta de que  estaba llorando  refugiando   en el pecho  de su amor. Y  fue  llevada   hacia  su cuarto.
Cuando  Sebastián  la colocó  en la  cama    y  Firond  iba a examinarla a  conciencia.  Amelia   tragó  saliva,  respiró hondo para    tranquilizarse y  decir  lo que presintió.
—Estoy  bien.
—  Eso  está por  verse.  Estás pálida  y  casi  te  desmayaste —  respondió  Firond  mientras   tocaba   a  Amelia.
—Solo  fue la  impresión  de sentir su  presencia. Él   estuvo  hace    poco aquí.
—  ¿Hablas  de  Billy?
En ese momento entró   Adremelech  junto   con  Amnras  convertido   en un humano entraron   en  la  habitación.
—  Ella está  hablando de  Úvatar.
Amelia asintió.
Mientras   Sebastián apretaba  los  puños  decidido  a  impedir  que  Amelia   volviera  a  sufrir  algún  daño.
—Eso es preocupante.
Amnras  miró   a  Amelia con aprensión.
—  Querida niña  tu ya no estás  protegida aquí.  Si el ministerio  y  Úvatar  están aliados  y   saben dónde  te encuentras.  No es  seguro ni para ti ni para los míos.
—  Me  marcharé lo más pronto posible.
Sebastián  tocó  su hombro  para indicarle  que ella no estaba  sola  y donde  ella se  marche él  la seguiría.  Sin embargo, se preguntaba  si había algún lugar seguro para  ellos.
Horas  más tarde 
Sebastián estaba   furioso   ,  aún se encontraba  sentado    en la pequeña  sala  de Firond  el lugar  donde   se  hizo  una reunión improvisada y de emergencia   para  resolver la  situación  de  Amelia.
Ella aceptó   sin ni  siquiera     mirarlo un  segundo  la propuesta   de  Adremelech   de entrenarla  en el inframundo.   Sebastián  no iría  ya que  el demonio no lo deseaba  de alumno  y no fue invitado para  ir al inframundo  . Amras  y  Firond  lo iban a  educar hasta   estar en capacidad  de  ser   evaluado  por  Adremelech.
El futuro de  Sebastián se eligió  casi sin preguntarle  y  Amelia     se  fue  de la reunión   sin ni siquiera  verlo. Estaba  harto de  buscarla  de apoyarla  y  a veces sentir  que solo era un intruso y no  su prometido.
Por  un momento pensó en dejarlo  incluyendo a  Amelia  y regresar  a su  Ecuador.

Caminó  sin  rumbo meditando  las  cosas  cuando  oyó a alguien llorar   .  Se sorprendió al ver  a  Amelia  junto  a  Heli  hablando    en un claro   cerca  del río  de   las esperanzas.   
—¿Por qué hiciste  eso?
Amelia  se  secó las lágrimas  y miró  al río  como si quisiera    hundirse en él.
—  Es lo mejor,  amo a  Sebastián   y  sigo  con él  voy a lastimarlo.  Te conté  lo  que paso  con Kelly.
Heli   solo  puso los  ojos  en  blanco tiró una piedra  al río antes de contestar.
—  Yo  también hubiera hecho  eso  si el hombre  que me gusta  esta  siendo    asediado  por  esa   loba.  
—  Lo  amo  , tal vez  esa  barbie  pueda  hacerlo  feliz.
—  Eso lo tengo que decidir  yo,  Amelia.
Amelia  se  quedó sin hablar  al ver  a  Sebastián en el claro.  Heli  solo sonrió  y   se marchó sin decir  palabra.  Mientras que  Amelia  pensaba  que su amiga    era  una  traidora.  Sebastián no dijo ni una palabra  solo se quedó mirándola esperando   a que ella le diera una  explicación, pero a  Amelia  no  se  le ocurrían  ni ideas,  ni podía decir nada.  
Así  que  fue  al río y  se sentó    en una  roca para mirar  el agua  correr.  El río  de  las esperanzas    surcaba  todo  Seragon  y    sus aguas acaban en una  vertiente subterránea  que  daba al  inframundo.  Sebastián  se sentó  a su lado  y tiró una  roca al  río.
— ¿Estás todavía  aquí?
—Siempre  a tu lado, aunque...
Amelia  lo miró  y  tomó  su mano.
Sebastián  la  apretó.
—  Es mejor   que  me aleje  un tiempo.  Ya  no soy la misma  chica     que  conociste.  Ahora   lo que soy  me da miedo.
Sebastián  con  su mano  izquierda   tomó  su barbilla  — Mírame   Amelia. Deja  de  mentir.  Cuando te  conocí   Úvatar  te perseguía  y  tú  también  tenías   miedo.  Siempre    te  asustas  cuando  vienen los  cambios  y   te  toca decidir  que   quieres     hacer.
Amelia iba a decir algo, pero   Sebastián  puso  un dedo en su  boca
—No  digas  nada.   Yo me  quedaré  aquí  no porque  tú lo decidiste  sino  porque   deseo   cuidarte  y  protegerte .  Firond  ,  Amras  Helmunth  y  Lorinder  me  van a entrenar.
Estaré  aquí  esperándote , aunque  me digas  que es  imposible.  Yo  tengo  fe  en ti  y en nuestro  amor.   Hasta  que  te conocí no supe  lo que era  la  esperanza  para  mi era  una  palabra   vaga.  Algo para  dar  ánimo   y  tratar de sobrevivir.
Sin  embargo,  cuando te conocí  Iluminaste  mi  vida   deje  de  sobrevivir  y  aprendí lo que era   la esperanza.   
Amelia    sé  safo  del  agarre    de  Sebastián  —¿ qué es la  esperanza?   Solo  es una palabra  vana  . Estamos  a  punto de una  guerra  y  Úvatar  vendrá  por  mí  y   podrías  morir.
A veces pienso  que  tengo   su oscuridad     ahora   una  rabia interior   llena  casi  todo mi corazón .  Tú mereces  alguien mejor  Sebastián.
—  Tienes  razón  yo merezco  a alguien que luche por  mí.  Yo  creo que esperanza  es    seguir  luchando    por  una promesa aunque   tarde  mil  años  o nunca en realizarse como uno desea  . No es  aguardar  al mañana  sino  atesorar  lo que   se tiene  y luchar  por  eso.
Me  quedaré    aquí  a Amelia  aunque  te  demores mil  años.  Te  amo y  te  esperaré porque  tú iluminas mi corazón.  Sé  que  cuando te  decidas  a luchar  lo harás   y  regresarás  a mí.  
Luego de  decir  eso,  se fue  dejando sola  a  Amelia.

Espero que les haya  gustado  el capítulo  , les deseo un buen fin de semana  



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